tú dedicas los versos pero ella porta las lanzas.
No quiere encarnar oxímoron;
la enfurece verse metáfora,
y va a por ti, pichafloja,
sangretinta, mala horchata
a hacerte comer tus papeles,
a que pruebes toda su rabia.
Regodéate pues, artista: he ahí otra desgraciada,
otra mujer perdida a la que elevarle tus patrañas.
¿Cuánto durará ésta? ¿Y si te cansas mañana?
¿Habrá que meterla al saco de cadáveres de tus palabras?
Bandido de los te amo, jugador de espada corta:
aquí te dejo mi llanto, mi valor, mis dentelladas;
contémplalos un instante
a ver
si los soportas.
.
.
.

Me encanta, me encanta.
ResponderSuprimirY me mudo contigo, por supuesto. :*
Furia de jabato herido,
ResponderSuprimirmas aun furia precisa,
apostada sobre la cornisa
un punto de mira, un blanco, un tiro.
Lo llamas poeta, pero un poeta nunca miente,
si un vendedor de nubes, un ruin del verbo,
ese si encarnado oxímoron, buen protervo,
sepa el, que ni una nube ni un verso se vende.
Te regalo estos versos (dado que no se venden) por si aún necesitas balas. Son malos, puede que se astillen en su interior.
Mis mejores deseos, Ernesto.
PD: Es un gran poema :). Espero leerte cosas nuevas pronto.
jojo, me encanta la foto para redondear esas líneas..
ResponderSuprimir