sábado 5 de marzo de 2011

Anuncio póstumo

Siendo éste un triste blog de dos entradas abandonado hace mucho tiempo, les remito, por si les interesa, a mi sitio actual: http://supositoria.blogspot.com

Saludos, besos, abrazos.

miércoles 25 de marzo de 2009

100Bullets

Deberían advertirte contra la mujer enamorada:

tú dedicas los versos pero ella porta las lanzas.

No quiere encarnar oxímoron;

la enfurece verse metáfora,

y va a por ti, pichafloja,

sangretinta, mala horchata

a hacerte comer tus papeles,

a que pruebes toda su rabia.

Regodéate pues, artista: he ahí otra desgraciada,

otra mujer perdida a la que elevarle tus patrañas.

¿Cuánto durará ésta? ¿Y si te cansas mañana?

¿Habrá que meterla al saco de cadáveres de tus palabras?

Bandido de los te amo, jugador de espada corta:

aquí te dejo mi llanto, mi valor, mis dentelladas;

contémplalos un instante

a ver

si los soportas.


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martes 3 de marzo de 2009

Génesis






Me gusta fumar con tranquilidad, recostada en una playa, o en el césped, o a orillas del río. Disfrutar de cada calada, darme el lujo de fruncir los morros, y hacer del conato de automuerte una experiencia tan relajada como debería ser. Me gusta cuando alguien regala "algo" a otra persona por un motivo, pero aún más cuando lo hace porque sí. Me gusta el sexo, ya sea con amor o con cariño, desde su variante más tradicional hasta los experimentos más alucinantes sin llegar a fetichismos demasiado complejos que mi edad e inocencia no me permiten xD. Pero es condición indiscutible que me sienta (nos sintamos) con la suficiente libertad como para que haya risas en la cama. Me gusta cantar con la garganta en condiciones, y hacer filigranas en lírico y vacilar con voz ronca de rockera chunga hasta llevar a la náusea a toda la peña que se encuentre a mi alrededor. Me gusta provocar al personal con bromas sórdidas, a ver si son capaces de aguantarlas. En la mayor parte de las situaciones odio que me toquen, pero paradójicamente me gusta la gente que abraza y acaricia y coge de las manos y hace gestos de cariño desinhibida y gratuitamente. Me gusta que me pille el amanecer volviendo a casa derregada después de una noche memorable, o en la cama mientras estoy leyendo un libro que soy virtualmente incapaz de cerrar. Me encanta ponerme pedante o hacer alguna referencia rebuscada y que haya alguien que la coja y me entienda y se establezca una momentánea y divertida complicidad. Me gusta ilusionarme, sentir las libélulas hiperactivas en el estómago. Me gusta saber que tengo la capacidad de mantenerlas durante meses, muchos meses, sin que se vean condicionadas por el factor "novedad", cuando su causa merece la pena. Me gustan las noches claras de temperatura agradable en las que el ambiente tiene un olor diferente que hace presagiar que algo especial va a ocurrir; también me gustan las lánguidas noches de verano en las que estoy tendida en la cama acariciando otro cuerpo mientras la ventana permanece abierta y entran los ruidos lejanos de la calle. Me gusta viajar, aunque no lo haga demasiado. Me gusta la idea de perderme sola en una ciudad desconocida, callejear a placer y explorar recovecos, tomar fotografías tontas o no tanto, hablar con otro fotógrafo vagabundo o con algún violinista callejero. Me gusta haceros vomitar con todos estos topicazos. Me gusta atiborrarme de sushi, aunque no me gusta que me fotografíen la cara de orgasmo que me delata durante el proceso. Me gusta putear a mi pájaro hasta que ruge (oír rugir a un canario diminuto es toda una experiencia). Me gusta reconocer el talento en mis amigos, leerles si escriben bien o escucharles si hacen buena música, y envidiarles un poquito por su genialidad. Me gusta que me quede aún tanto buen cine por ver, tantos buenos libros por leer, tanta buena música por descubrir. Me gusta encontrar y coleccionar objetos raros, como casquillos de bala, trozos de espejo o cucharillas defectuosas del Starbucks. Me gusta maquillarme y metamorfosear mi cara, disfrazándola de algo más bonito. Me gusta bailar hasta la desmembración con buen chunda-chunda y espacio suficiente para hacer el verraco sin saltarle un ojo a alguien. Me gusta echarme las cartas del Tarot y que, más que adivinar, me aconsejen cosas que ya sé. Me gusta hacer experimentos culinarios raros con buenos resultados, como echarles queso a las lentejas o elaborar un sandwich de fiambre de pavo y mermelada de melocotón. Me gusta cuando me siento frente al teclado y las palabras me salen solas; y, aún más, cuando al día siguiente releo lo que haya escrito y no me parece una soplaverguez de las gordas. Me gusta tener proyectos en proceso de composición para posibles cortometrajes, aunque por el momento no sea inminente materializarlos. Me gusta la idea de que simplemente puedo hacerlo.

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A modo de presentación. Gracias por haberos mudado conmigo. Puedo hacerlo mejor ;)